Una buena forma de elegir café es empezar por los sabores que normalmente disfrutás. Si te gustan perfiles frescos y frutales, podés buscar notas cítricas o de fruta. Si preferís sabores más clásicos, buscá perfiles con notas de chocolate, caramelo, miel o fruto seco. Las notas de cata de cada café te pueden orientar.
Buscá cafés con notas de cata como miel, caramelo, chocolate, caña o fruta madura. El proceso y la variedad también pueden influir, pero las notas de cata son una de las formas más sencillas de identificar un perfil que se acerque a tus gustos.
Podés buscar cafés con notas de fruta como cereza, ciruela, mandarina, frambuesa, uva, melocotón o albaricoque. Los cafés de proceso natural suelen presentar perfiles frutales más marcados, aunque el resultado depende también de la variedad, el origen y el procesamiento.
Si preferís un perfil más clásico, buscá cafés con notas como chocolate, caramelo, miel, almendra o naranja y una acidez moderada. También podés revisar las notas de cata de cada café de Dopo antes de elegir.
Las notas de cata describen aromas y sabores que pueden percibirse naturalmente al preparar y probar el café. En cada café de Dopo podés consultar sus notas de cata para tener una referencia del perfil que podés encontrar en la taza.
Las notas de cata son descriptores utilizados para comunicar los aromas, sabores y sensaciones que recuerda un café al probarlo. Por ejemplo, un café puede recordar a mandarina, miel, chocolate o cereza sin que estos ingredientes hayan sido añadidos.
No. Cuando un café tiene notas de miel, chocolate, fruta u otros sabores, no significa que contenga esos ingredientes. Son sabores y aromas que se perciben naturalmente en el café como resultado de factores como la variedad, el origen, el proceso y el tueste.
La puntuación es el resultado de una evaluación sensorial del café en la que se consideran diferentes atributos de la taza. Como referencia, los cafés que alcanzan 80 puntos o más en una escala de 100 pueden clasificarse como café de especialidad bajo estándares ampliamente utilizados en la industria.
La variedad genética influye en características como aroma, dulzor, acidez, cuerpo y perfil sensorial. Sin embargo, no determina el sabor por sí sola: el lugar donde se cultiva, la altura, el proceso, el tueste y la preparación también intervienen en el resultado final.